18Agosto2017

Se llega a Berja desde El Ejido por la carretera que lleva hasta Laujar o bien desde Adra, una vez atravesado Puente del Río, tomando en el cruce con la Autovía la desviación izquierda.Su carácter alpujarreño, sus numerosas fuentes y sus construcciones civiles y religiosas de neoclasicismo tardío le dan un aspecto singular.

Berja, a pesar de contar con la extensa playa de Balanegra, no ha sido un pueblo que ha mirado al mar y su pequeño tramo de costa ha sido protagonista de las incursiones de piratas y berberiscos, ante el despoblamiento que sufrieron estas tierras al igual que toda la Baja Alpujarra.

Como su vecina Adra, los virgitanos también aprovecharon la Sierra de Gádor para impulsar un importante desarrollo económico con la minería del plomo y la uva de mesa, convirtiéndose Berja en una pequeña ciudad con mercado de abastos, un desaparecido teatro, o el paseo de Cervantes,  testigos mudos de un gran pasado histórico. Ese esplendor minero de la primera mitad del siglo XIX tendrá su reflejo en la arquitectura y urbanismo de Berja, convertida entonces en uno de los importantes núcleos provinciales. Hoy, la agricultura tradicional, el cultivo de la uva de mesa y de sus vegas, se ven sustituidos paulatinamente por la agricultura intensiva, el revulsivo económico de la zona del Poniente en este siglo.

 Sus alrededores no sólo poseen encantos para los buscadores de retazos de la historia provincial, sino también para aquellos que buscan en la naturaleza un espacio de descanso y ocio. Al norte de Berja se construyó en 1977 la primera área recreativa de la provincia, en Castala, donde tuviera su sede episcopal el patrón de Berja, San Tesifón, cuya festividad se celebra el 4 de mayo en la ermita dedicada a este santo. En esta zona se ubica un importante vivero forestal y sus alrededores son buena muestra de vegetación mediterránea.

Huellas de naturaleza e historia, que el visitante puede contemplar sin prisas tras una mañana en la playa, con el complemento gastronómico de unas buenas tapas de pescaito en Balanegra.

Berja se asoma y esconde tras las faldas montañosas y en su plaza confluyen los caminos que unen la costa alpujarreña con el interior hasta las tierras granadinas.

Playa de Balanegra. A esta población perteneciente al municipio de Berja, declarada Entidad Local Autónoma, se accede desde la autovía del Mediterráneo antes de llegar a Adra. Se trata de una playa de arenas negras y gruesas que tiene su continuidad en la playa de La Habana, antes de llegar a la desembocadura del Río Adra.

Con una extensión de 2.640 metros suele tener una ocupación media y dispone de aparcamiento cercano, con casi un centenar de papeleras distribuidas a lo largo de la misma y unas 14 duchas. Cuenta con un puesto de socorro y su acceso está señalizado. Calificada como de buenas condiciones higiénicas.

PARA AMANTES DE LA HISTORIA

Los restos del pasado virgitano son innumerables tanto en el casco urbano como en sus alrededores.

Al tomar el desvío que aparece en la Estación de servicio que hay a la entrada de Berja, un camino que atraviesa una rambla nos lleva hasta Benejí. Desde allí se llega hasta los restos de la Alcazaba de Villavieja, en un estado muy ruinoso, aunque se puede seguir perfectamente el trazado de la muralla a través de los restos que definen su perímetro.

Situada sobre un monte que domina los alrededores, su vida transcurrió entre los siglos VIII y XIV y servía de refugio para los habitantes de las alquerías que conformaban la Berja islámica.

Dentro del recinto de la Alcazaba se hallan los restos de un anfiteatro romano,  único que existe en la provincia y uno de los doce construidos en toda la Bética, que no ha sido aún objeto de excavación. Según Lorenzo Cara Barrionuevo, el anfiteatro era de pequeñas dimensiones, construido en el siglo I, es muestra de la romanización y riqueza de la zona en aquella época.

Muy cerca, en la vega virgitana, se encuentran los Baños de Benejí. Hoy se contempla una pequeña nave de lo que posiblemente fuera la sala de baños fríos, adosada a una balsa que aún se conserva. Los investigadores estiman que tendrían unas dimensiones de unos 90 metros cuadrados, el doble de los baños de la Reina en Celín, que junto con los anteriores conforman los dos únicos baños musulmanes que se mantienen en la provincia.

Y si Berja es rica en restos de la época musulmana no lo es menos en otro tipo de construcciones religiosas y civiles. La ermita de San Tesifón, la de la Virgen de Gádor, y las iglesias de Benejí y Alcaudique tienen su origen en el siglo XVI, aunque han sufrido profundas transformaciones. La iglesia de la Encarnación, en el centro de Berja, se levantó a partir de 1804 sobre el antiguo templo que destruyó el terremoto ese mismo año, y sobre el que se asentaba la antigua mezquita de Alcadín. De estilo neoclásico tardío tiene planta basilical con tres naves y cubierta de cañón la central y vaídas las laterales.

Muy cerca, el ayuntamiento, reconstruido en 1840 y de estilo neoclásico tardío, es símbolo del importante desarrollo económico de la zona gracias a la industria del plomo, hecho que también reflejan muchas viviendas como en la calle Alcántara 36 y 38, el edificio de Juzgados en la calle 28 de febrero y las casas de la calle El Greco.

Anteriores a estas construcciones se encuentran las llamadas Torres Fuertes, construidas por las minorías de cristianos viejos ante la amenaza de los moriscos en el siglo XVI. Eran fortalezas particulares adosadas a las viviendas en las que se refugiaban en caso de ataque. La llamada Torre de Enciso, junto a la plaza, es el único ejemplo de este tipo de construcción en la que aún hoy puede verse el escudo de armas de esta familia.

Otro interesante patrimonio que aguardan las calles de Berja son sus numerosas fuentes, entre las que destacan la Fuente del Toro y el Pilar de la Placeta de la Saliva.

PARA AMANTES DEL DEPORTE Y LA NATURALEZA

El paisaje y alrededores de Berja apuntan hacia lo que conforma ya la Alpujarra.

En la cresta de la Sierra de Gádor, los amantes de los deportes de aventura tienen una cita obligada con la concentración internacional de parapente que se celebra en este lugar cada año a principios de diciembre.

Otra joya natural es el área del pantano de Benínar, a trece kilómetros de Berja. En el área pueden celebrarse actividades deportivas como piragüismo, y donde está permitido acampar.

Otra zona de naturaleza, recientemente restaurada y protegida por la Junta de Andalucía como Parque Periurbano, es el Área Recreativa de Castala. Este pulmón verde se encuentra a unos cinco kilómetros al nordeste del Berja, en donde tuviera residencia el patrón San Tesifón. El área cuenta con bar, restaurante, piscina, barbacoas para excursionistas, fuentes y mesas, entre otros servicios.

Esta zona es interesante por la gran variedad de especies de vegetación mediterránea conformada por pinares con sotobosque de sabinas, jara, romero, tomillo y lavanda, en un extenso área de montaña que abarca catorce hectáreas.

Desde las faldas de la sierra de Gádor pueden verse enebros, piornos y encinas, recuerdo del bosque que esquilmara la minería del XIX. Desde las cumbres se divisan impresionantes vistas sobre el campo de Dalías y Sierra Nevada.

La otra zona importante la conforman las Fuentes de Marbella, lugar de nacimiento de Río Grande y zona protegida incluida en el catálogo provincial de parques periurbanos; y la fuente de Alcaudeque.

PARA DORMIR:

Hotel Rural Don Miguel Plaza 3*, 950 492 086 - Hostal Las Tinajas, 950 490 098 - Hostal Stop, Tfno.: 950 491 301 - Hostal Maestro Paco (Balanegra), 950 406 005

PARA COMER:

Casa Joaquín, C/ Mártires, 4. 950 490 711 - Mesón Puerta de la Alpujarra, Avda. José Barrionuevo, s/n., 950 491 129 - Restaurante Avenida, Avda. José Barrionuevo, 66 - Las Tinajas, Ctra. Granada, 27 - Mesón las Brasas, Balanegra - Restaurante El Cahete, Plaza de Abastos - Área recreativa, Castala



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