A raíz de este inmovilismo provincial el regidor de la Sierra de Los Filabres se ha visto obligado a diseñar un modelo alternativo a los Planes Provinciales, que le permita llevar a cabo obras de urgencia para que determinados servicios básicos, como es la movilidad entre núcleos, calles o de acceso a edificios públicos, pueda hacerse con unas mínimas garantías. De este modo, durante el primer semestre de 2022, pondrá en marcha tres bloques de obras públicas destinados a la mejora de caminos municipales, de calles en la barriada de El Chive y un tercero destinado a los espacios recreativos y deportivos. “La Diputación es sospechosamente muy lenta, tiene numerosas obras que no llegan, y a parte de ser partidista porque penaliza claramente a los ayuntamientos de signo político distinto al suyo, nos las vemos y nos las deseamos para conseguir una simple cita con los responsables políticos y como ejemplo, sólo en Lubrín hay 300.000 euros de planes provinciales paralizados para algo tan básico como el suministro de aguas potables”, asegura Ramos.
La situación, según el regidor, ha llegado a tal extremo que tendrán que destinar algo más de 80.000 euros a distintas intervenciones para la mejora de los caminos de Fuente Concejo, Los Carriones y los Herreras. También entran en esta programación trimestral arreglos en la calle Granada y el acceso a locales sociales y consultorio en el Chive, así como en el Parque Infantil de la Barriada del Pilar. “No podemos esperar continuamente a Diputación y Junta. Los ayuntamientos tenemos que reinventarnos para evitar la despoblación y para eso necesitamos facilidades administrativas y una buena gestión. No podemos ser el objetivo de las políticas inversoras europeas o del Estado, y que cuando los fondos lleguen a quienes deben aplicarlos en nuestros territorios entren en ese purgatorio administrativo de la inejecución presupuestaria”, explica el alcalde.
Ramos recuerda que Lubrín ya ha tenido que renunciar a una importante subvención estatal para la construcción de vivienda pública en régimen de alquiler “porque Diputación no tenía 150.000 euros para poner. Lo que me lleva a pensar que más que no tener era sencillamente no querer”, indica Domingo Ramos.