La cuadrilla de músicos, formada por una decena de vecinos y vecinas de todas las edades, ha usado en todo momento mascarilla para evitar contagios durante su recorrido por las calles y establecimientos del municipio, recitando con sus voces e instrumentos de cuerda, viento y percusión la 'cancioncilla' popular que está presente cada 1 de enero y que reza así: 'A esta puerta hemos llegado a pedir una limosna para las Ánimas benditas, que piden misericordia. A las Ánimas benditas no se les cierra la puerta, se les dice que perdonen y se van tan contentas'. También interpretan otros temas como La Mazurca, polkas o pasodobles a petición de los vecinos. Es aquí donde se organiza un pequeño baile que pone nombre a la tradición.
Antiguamente existía una Hermandad de las Ánimas, cuya recaudación obtenida en el baile se destinaba a sufragar los gastos del funeral y entierro de los denominados pobres de solemnidad, así como de los transeúntes que morían a su paso por el pueblo. El Baile de Ánimas es una de las tradiciones ancestrales más arraigadas en el municipio, y desde tiempos inmemoriales se celebra coincidiendo con la llegada del año nuevo. Hoy en día sigue teniendo un marcado carácter solidario, destinándose este año los donativos que recaudan los voluntarios a Cáritas Parroquial de Abla y a otros fines benéficos.