De ello informó el portavoz adjunto municipal, Carlos Sánchez, y la concejala de Urbanismo e Infraestructuras, Ana Martínez Labella, quienes resaltaron la importancia que este paso supone en el cumplimiento de los compromisos municipales respecto a esta obra y de la aportación municipal a la misma, cifrada en unos 27 millones para un .total de 216 millones de que el proyecto básico de la Fase II del soterramiento, ya aprobado, recoge como inversión total.
Elegida la alternativa del modelo de soterramiento a desarrollar, con un “sólido” principio de acuerdo sobre la financiación – aún pendiente de cerrarse - y con el único propósito de dar la máxima agilidad a la llegada del soterramiento y del AVE a la ciudad de Almería, “el Ayuntamiento ha decidido iniciar la tramitación administrativa pertinente al objeto de poder cumplir con los compromisos económicos derivados de un nuevo convenio que, esperamos, se pueda suscribir en los próximos meses de septiembre, como muy tarde octubre”, explicó Martínez Labella.
Este convenio, cuyo borrador está siendo examinado por las tres administraciones participantes, vendrá a extinguir el actualmente vigente, además de adaptar su contenido “a la realidad física y jurídica existente sobre los terrenos objeto de la integración, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido, las actuaciones ya ejecutadas, los costes actualizados de las obras pendientes, el reparto de las aportaciones de los socios y recoger las obligaciones de las partes, entre ellas las de contenido económico”, concretó Martínez Labella.
Fondos europeos
En este contexto refirió la edil popular el condicionante que supondrá en ese convenio “la llegada de los fondos europeos procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia”, que como ya planteara el anterior alcalde, Ramón Fernández-Pacheco, “deberían beneficiar a todas las administraciones implicadas en la financiación del proyecto”, recordó.
De esta forma, y siempre de acuerdo al contenido de las reuniones que han mantenido todas las partes implicadas, “sobre la cantidad que le correspondería aportar al Ayuntamiento, entorno a 27 millones de euros, con subvención europea esa cuantía se aminora hasta los 13,5 millones de euros”, cifró Labella. Una estimación de pagos que el Ayuntamiento propone calendarizar, como así ha propuesto en ese borrador de convenio, con la aportación de ocho millones en 2022; 2,5 millones de euros, en 2023; 1.545.000 euros, en el ejercicio presupuestario de 2024 y misma cuantía para el año 2025.
Insistió la concejala de Urbanismo ante los medios “que el importe de los fondos europeos podría variar, incluso anularse, en función del alcance de las actuaciones elegibles y del cumplimiento de determinados hitos, por lo que la cantidad a aportar por el Ayuntamiento y resto de administraciones sería revisable a lo largo de la vida de la ejecución del convenio”.
“Precisamente, para no poner en peligro el cumplimiento de esos hitos, es por lo que se hace necesario realizar la modificación presupuestaria para atender el cumplimiento de la aportación municipal prevista de ocho millones para el presente ejercicio de 2022, así como prever la inclusión en los presupuestos de los ejercicios de 2023, 2024 y 2025 el resto de las obligaciones asumidas”, subrayó Martínez Labella, recalcando su finalidad en “no demorar la planificación prevista y no poner en peligro la recepción de los fondos europeos. Siempre hemos dicho que estábamos preparados económicamente para afrontar nuestras obligaciones. Lo demostramos hoy con hechos, como se demuestra el cumplimiento de los compromisos asumidos”, concluyó la edil.
La segunda fase de este proyecto, consensuado en el seno de la Sociedad ‘Almería Alta Velocidad’, contempla el soterramiento del canal de acceso ferroviario desde El Puche hasta pasada la Avenida del Mediterráneo (con una longitud aproximada de 1,5 km); la ejecución de un nuevo vial de conexión transversal entre el edificio histórico de la Estación de Ferrocarril y la estación Intermodal, prolongando la calle La Marina; el retranqueo de la playa de vías que alinea la cabecera con el actual edificio de viajeros, liberando el espacio en prolongación del actual Parque de la Estación; el desmantelamiento de las actuales instalaciones de los talleres y su traslado a la zona del sector 20, y la construcción de un aparcamiento soterrado de dos plantas ubicado bajo las dársenas de autobuses, permitiendo así la eliminación del actual aparcamiento en superficie para poner en valor el edifico histórico, liberando totalmente el espacio sobre y bajo rasante del citado Parque de la Estación.