La sede socialista, en la avenida Pablo Iglesias de la capital, permaneció cerrada durante toda la tarde, ante la previsión de alborotos. Finalmente, la concentración transcurrió de forma pacífica, con gritos de "Gobierno dimisión" y llamando "traidor" a Pedro Sánchez. Durante la protesta, se animó a los participantes a regresar el próximo domingo, cuando hay prevista otra concentración en la plaza de los Derechos Humanos.
La concentración, como las del resto que se han llevado a cabo en todo el país, se han convocado, según los asistentes, de forma "espontánea" por la ciudadanía, aunque han sido alentadas por la dirección nacional de Vox, así como por las diferentes agrupaciones locales, incluida la de Almería, que llaman a una "protesta permanente" contra la amnistía.
Violencia callejera en Madrid
En la concentración de ayer en Pablo Iglesias no ha habido que lamentar los altercados violentos que se produjeron en la sede nacional del partido en la calle de Ferraz en Madrid, donde hubo cargas policiales con gases lacrimógenos y pelotas de goma para impedir el asalto de un grupo de manifestantes violentos que habían lanzado objetos contra el cordón policial que impedía el acceso al edificio.
Los violentos agredieron al menos a dos agentes, a uno de los cuales empujaron por unas escaleras. La noche se saldó con seis detenidos. Tanto los dirigentes del PP como los de Vox han animado a continuar con las concentraciones ante las sedes socialistas; en el caso de los populares, rechazando que se desarrollen de forma violenta.