Si la ciberseguridad debe ser una prioridad para todos resulta esencial adaptar las estrategias de protección a las necesidades específicas de las personas con discapacidad y en familias en las que se puede producir una brecha tecnológica por su poca habituación al uso de estos dispositivos. Con esta formación, Verdiblanca y Diputación quieren empoderar a estas personas para que naveguen por el mundo digital de manera segura y efectiva.
Las personas asistentes aprendieron de primera mano a utilizar aplicaciones como “Alertcops” o “Qustodio”, entre otras y páginas web como “Incibe”, que permiten proteger la información personal y familiar. Además, para asegurar una navegación segura y responsable tanto para adultos como para menores. “Este taller trata de promover la cohesión social y el bienestar de las familias de la provincia, mediante la capacitación en temas de relevancia y seguridad”, recuerda la directora del Área de Gestión Social de Verdiblanca, Verónica Navarro.
La ponencia formativa fue impartida por David Domínguez, coordinador provincial del ‘Plan director para la convivencia y mejora de la seguridad en los centros educativos y sus entornos’ del Ministerio del Interior y Guardia Civil de Protocolo y Relaciones Institucionales de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería.
Si prevenir, formarse y conocer los diferentes peligros de internet como son las fake news, adicciones, ansiedad y depresión, grooming, sexting, sextorsión, retos virales, cyberbullying, exceso de gastos y costes, phishing, hacking, identidad robada y estafas, fraudes resulta fundamental para cualquier persona, más si cabe lo es en personas vulnerables o dependientes de servicios específicos, especialmente cuando a menudo la información sobre ciberseguridad no está disponible en formatos accesibles.
Con esta iniciativa, Verdiblanca refuerza así su trabajo con la prevención y formación “ya que las personas con discapacidad intelectual son más vulnerables debido a sus problemas cognitivos y sus dificultades en las habilidades sociales, que en muchas ocasiones les impide detectar y ser conscientes de determinadas actitudes en redes sociales que les pueden ocasionar riesgos siendo algunos de ellos graves por su contenido o difusión”, recuerda David Domínguez.
Por ello es fundamental también formar a las familias de cómo gestionar el uso del móvil y los entornos virtuales e internet para que puedan tener herramientas de trabajo con sus familiares.
“Hay que normalizar y conocer los beneficios de internet y redes sociales, pero también, sus peligros. Hay que asesorarles a cómo detectar las noticias e identidades falsas, a tener mucho cuidado ante personas desconocidas en la red, a no tener que dar nada a cambio y menos dinero en un entorno virtual si no es seguro”, concluye.