El olivar puede ser mucho más que un cultivo. Cuando se gestiona incorporando biodiversidad, vegetación natural y elementos de conexión ecológica, puede convertirse en una pieza clave de la infraestructura verde del territorio.
Así lo muestran los resultados del seguimiento de fauna realizado en fincas participantes en el proyecto LIFE Olivares Vivos+, coordinado por SEO/BirdLife, que ha permitido registrar 26 especies de mamíferos y 48 especies de aves en olivares andaluces.
El trabajo, desarrollado mediante técnicas de fototrampeo, ha generado más de 84.500 registros fotográficos válidos de fauna silvestre en fincas situadas en distintas provincias andaluzas. El muestreo se ha realizado tanto en el interior del cultivo como en setos restaurados por el proyecto y en zonas de vegetación natural próximas a las explotaciones, lo que permite evaluar cómo la recuperación de elementos seminaturales mejora la funcionalidad ecológica del olivar.
Estos datos han sido cedidos a la SECEM —Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos— en el marco de un convenio de colaboración, y contribuirán a la actualización del Atlas de los Mamíferos de la Península Ibérica, una de las principales herramientas de referencia para el conocimiento y conservación de la fauna ibérica.
El olivar como infraestructura verde
Los resultados refuerzan una de las principales conclusiones del modelo Olivares Vivos: la restauración ecológica del olivar no solo incrementa la biodiversidad dentro de las explotaciones, sino que también mejora su papel en el paisaje. Setos, cubiertas vegetales, manchas de vegetación natural y otros elementos restaurados pueden funcionar como zonas de refugio, alimentación, desplazamiento y conexión para numerosas especies.
En este sentido, el seguimiento confirma que los olivares gestionados bajo el modelo Olivares Vivos pueden actuar como una verdadera infraestructura verde agraria, capaz de conectar espacios naturales, favorecer la presencia de fauna silvestre y mejorar los procesos ecológicos que sostienen la productividad y resiliencia del territorio.
“Gracias a este seguimiento, realizado por la Estación Experimental de Zonas Áridas del CSIC y la Universidad de Jaén, socias del proyecto coordinado por SEO/BirdLife, hemos comprobado el papel que pueden desempeñar los olivares bien gestionados como espacios de conectividad para la fauna. Estos datos se suman al conocimiento científico que Olivares Vivos viene generando desde hace más de diez años y refuerzan la necesidad de apostar por modelos de producción que recuperen biodiversidad, mejoren la funcionalidad ecológica del territorio y generen rentabilidad para el agricultor”, ha señalado José Eugenio Gutiérrez, director del proyecto LIFE Olivares Vivos+ y responsable de Agricultura y Medio Rural de SEO/BirdLife.
Casi un tercio de los carnívoros ibéricos
Entre los resultados más destacados se encuentra la detección de numerosas especies de mamíferos carnívoros, un grupo especialmente relevante por su papel ecológico y por su capacidad para utilizar el territorio a distintas escalas. En las fincas participantes se han registrado especies como zorro, tejón, gineta, garduña, turón, así como registros puntuales de gato montés y lince ibérico.
En conjunto, estas observaciones representan la presencia de casi un tercio de los carnívoros ibéricos, lo que pone de manifiesto la relevancia del paisaje olivarero cuando conserva o recupera elementos de vegetación natural. La detección puntual de lince ibérico, identificada por especialistas a partir del patrón de manchas, muestra además que estos paisajes agrícolas pueden formar parte de los desplazamientos de grandes carnívoros cuando existen condiciones adecuadas de conectividad.
Mamíferos aliados del agricultor
Aunque tradicionalmente muchos mamíferos se han asociado casi exclusivamente a su papel como depredadores o especies cinegéticas, numerosos estudios científicos han demostrado que desempeñan funciones ecológicas clave. Muchas especies mediterráneas incorporan frutos a su dieta y actúan como dispersoras de semillas, contribuyendo a la regeneración de la vegetación natural. Además, participan en procesos como el consumo de carroña o la regulación de poblaciones de pequeños herbívoros y roedores.
“Invito al agricultor a que vea con los ojos de la ciencia a zorros, garduñas, jinetas, gatos monteses y otros mamíferos, ya que son grandes aliados del olivar. La comunidad científica ha demostrado que ayudan a mantener a raya las poblaciones de roedores y que son responsables de la dispersión de semillas de muchas especies de plantas, como madroños, perales silvestres, zarzamoras o alcaparras. En definitiva, el paisaje agrícola y los servicios ecosistémicos que este proporciona al agricultor dependen, en gran medida, de que se conserven estas especies”, subraya Rubén Tarifa, investigador de la EEZA-CSIC y coordinador de los muestreos de biodiversidad del proyecto LIFE Olivares Vivos +.
Restaurar para mejorar el olivar
Los datos obtenidos indican una mayor presencia y riqueza de especies en zonas próximas a remanentes de vegetación natural y en áreas donde existen elementos estructurales diversos. Esta información coincide con la evidencia científica disponible sobre la importancia de los mosaicos agrícolas, en los que el cultivo convive con setos, linderos, cubiertas vegetales y manchas de vegetación espontánea o restaurada.
Los setos implantados en el marco de Olivares Vivos, algunos con hasta ocho años de desarrollo, están siendo utilizados por distintas especies como zonas de paso, refugio y marcaje territorial. Su presencia demuestra que la restauración de elementos seminaturales en el olivar puede generar beneficios tangibles para la biodiversidad y mejorar la capacidad del cultivo para integrarse en el funcionamiento ecológico del territorio.
Ciencia, tecnología y biodiversidad aplicada al territorio
El procesamiento de las imágenes se ha apoyado en sistemas de inteligencia artificial, que han permitido agilizar la clasificación inicial de miles de registros. Posteriormente, las identificaciones han sido revisadas por especialistas del equipo de investigación y de las entidades colaboradoras, combinando innovación tecnológica y conocimiento experto para maximizar la calidad científica de los datos.
La integración de estos registros en el Atlas de los Mamíferos de la Península Ibérica refuerza el papel de Olivares Vivos como modelo de ciencia aplicada al territorio. El proyecto no solo evalúa la biodiversidad presente en explotaciones agrícolas, sino que demuestra cómo la restauración ecológica del olivar puede contribuir al conocimiento científico, a la conservación de la fauna y a la construcción de paisajes agrarios más vivos.
“Olivares Vivos demuestra que el olivar puede formar parte de la solución. Recuperar setos, cubiertas vegetales y espacios de vegetación natural no significa quitarle sitio a la agricultura, sino devolver funcionalidad al paisaje. Un olivar con más vida es un olivar más resiliente, mejor conectado y con mayor capacidad para prestar servicios ecosistémicos. Y eso, al final, también es rentabilidad para el agricultor: menos dependencia, más valor añadido y una forma de producir que responde a lo que la sociedad empieza a demandar”, ha destacado Gutiérrez.
LIFE Olivares Vivos +
Desde 2015, y con la financiación de dos proyectos LIFE de la Unión Europea, Olivares Vivos ha desarrollado y puesto en marcha un modelo de olivicultura innovador nacido del consenso entre agricultores, científicos y conservacionistas. Ahora, desde el proyecto LIFE Olivares Vivos+ (2021-2026), se trabaja en acelerar la difusión del modelo por las principales regiones olivareras europeas, extenderlo a otros productos y transferirlo a otros cultivos como el almendro, el viñedo y los cultivos herbáceos en secano.
El proyecto LIFE Olivares Vivos + está desarrollado por SEO/BirdLife como socio coordinador y por la Diputación Provincial de Jaén, la Universidad de Jaén, la Estación Experimental de Zonas Áridas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (EEZA-CSIC), la Universidad de Évora, la cooperativa agraria y forestal DREAm-Italia, la Organización Agrícola Helena y Juan Vilar Consultores Estratégicos.