Los hechos tuvieron lugar sobre las 21:30 horas del pasado día 15 de septiembre, cuando el agente de la Guardia Civil paseaba junto a su hija de 10 años y su mascota por el mencionado paseo marítimo. En ese momento, un vehículo de la Policía Local de Roquetas de Mar les rebasó circulando por el propio paseo con rotativos luminosos y sonoros. Al detectar que estaba sucediendo algo anómalo y al ver un individuo que huía de la Policía Local, el agente salió corriendo detrás de él para interceptarlo, identificando su condición de guardia civil en voz alta hasta tres veces. A unos 300 metros después, al llegar a un cruce, logró darle alcance.
En el momento en que llegó la patrulla de la Policía Local, el agente que había interceptado al individuo se acreditó como guardia civil y procedieron a su detención por incumplimiento de las medidas cautelares de una orden de alejamiento que denunció su pareja.
Como resultado de esta actuación conjunta de la Policía Local de Roquetas de Mar y la Guardia Civil de Almería, se ha detenido a un varón de 42 años por un delito de desobediencia grave a los agentes de la autoridad en el ejercicio de sus funciones y otras actuaciones judiciales.