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La muerte del productor Kiko Medina deja huérfana a la industria del cine almeriense Foto Miguel Blanco / Almería Información
19 Octubre 2020 Escrito por 

La muerte del productor Kiko Medina deja huérfana a la industria del cine almeriense

La muerte de Kiko Medina, productor de cine almeriense, ha conmocionado al sector cultural de la provincia. Primero como productor independiente y, en los últimos años, al frente de KMPC, Kiko Medina es el artífice de películas como 'Todo saldrá bien', de Jesús Ponce, 'Almería 1975', documental de Juan Gabriel García, y cortometrajes como 'Postales desde la Luna' o 'Solsticio', de Juan Francisco Viruega.

Un infarto dejaba este sábado 17 de octubre huérfano al sector audiovisual almeriense. Con el fallecimiento de Kiko Medina, de tan solo 47 años, el cine de la provincia pierde a su productor más inquieto. En la actualidad, estaba rodando un documental sobre el grupo The Storm, dirigido por Jesús Ponce, en la ya tercera colaboración conjunta, tras 'Todo saldrá bien' y 'La primera cita'.

Su pasión por el cine le llevó hace más de una década a dejar una carrera como informático para comenzar a prepararse como productor cinematográfico. Lo consiguió, con altas dosis de profesionalidad pocas veces vista en esta provincia, gracias a su tesón, su pasión por el medio y su capacidad de formación constante.

Su trabajo está además íntimamente vinculado al resurgir de la industria del cine en Almería, por su apuesta por jóvenes realizadores a los que dio la oportunidad de dirigir cortometrajes de manera profesional, así como por su trabajo en las grandes producciones que han llegado en los últimos años a la provincia, como 'Exodus' o 'Mar de plástico'. Su carrera le reportó galardones como el Premio ASFAAN que le concedieron en el Festival Internacional de Cine de Almería en 2016.

En la actualidad, había impulsado junto a otros trabajadores del sector la Asociación de Técnicos y Empresas del Sector Adiovisual, TESA, con la que se está impulsando la profesionalización en nuestra provincia de los oficios relacionados con las producciones audiovisuales, afianzando, así, la industria cinematográfica almeriense.

Como homenaje a Kiko Medina, a continuación reproducimos la entrevista publicada en la revista Foco Sur en junio de 2015, cuando el productor preparaba su salto al largometraje tras una fructífera carrera como productor de cortometrajes.

Kiko Medina: “Con una productora extranjera tendría más facilidad para rodar en España”

¿Qué nos puedes avanzar de tu primer largometraje como productor?

La película habla de la familia de un gran dependiente y todos los padecimientos que conlleva hoy en día cuidarlo, que por desgracia el tema está muy de actualidad. La historia comienza cuando una de las hermanas, que había huido del pueblo porque se sentía agobiada en un sitio tan pequeño, con la hermana y con la madre, y se había ido a Madrid a trabajar, recibe la llamada de que su madre está a punto de morir y tiene que volver al pueblo para despedirse de ella y para dejar las cosas en orden. Ella era la que mandaba dinero desde Madrid, pagaba a la hermana para que cuidara de la madre. La película va de la situación en la que se encuentra la hermana cuando se da cuenta de que cuando muera su madre no va a tener fuentes de ingresos porque no ha cotizado nada, ha estado mantenida por la hermana, y tiene una edad que no le va a permitir encontrar un trabajo. Así que se da cuenta de que vive en un pueblo, que no conoce mundo, que está mayor y que no tiene trabajo. Que cuando muera su madre no va a saber qué hacer con su vida. Esa es la realidad de mucha gente de los pueblos pequeños, que están cuidando de familiares mayores, dependientes o no dependientes, pero cuando no hay que cuidar más de ellos se dan cuenta de que no tienen una vida propia, que su vida, durante los últimos años, ha estado dedicada a cuidar de un enfermo.

Tienes una larga experiencia en el mundo del cortometraje. ¿Se complica mucho la cosa con el salto al largo?

Se complica más el pasar de autónomo, que es como hacemos los cortos, a sociedad, que es como tengo que hacer los largos. Pero a nivel de rodaje es, al menos para mí, exactamente igual. Siempre me han dicho que era demasiado estricto cuando hacía los cortos, y lo era en cuanto a Seguridad Social, seguros de rodaje, permisos y demás, porque yo tenía claro que quería hacer largometrajes y tenía que ir practicando esas cosas. Así que para mí no había diferencia, solo la magnitud del proyecto. Pero no hay diferencias en cuanto a calidad del trabajo y el desarrollo. He utilizado los mismos contactos, los mismos proveedores, todo exactamente igual. Pero con un presupuesto más alto, un riesgo más grande y teniendo que pedir préstamos al banco, que hasta ahora no lo había hecho nunca.

¿Hasta qué punto son importantes los premios para un director y un productor?

Son importantes porque de alguna forma te dan a conocer. Son una carta de presentación. No todos, porque a veces el festival que los otorga tampoco habla muy bien de ti, pero hay otros que sí tienen mucho prestigio, porque no aceptan cualquier obra, ni se dan a dedillo.

Hace unos meses contabas en esta revista que no eras muy optimista respecto a que Almería consolide su industria del cine. ¿Cómo lo ves ahora?

Está exactamente igual. ¿En seis meses qué va a cambiar? De los trabajos que hace falta llevar a cabo en Almería para afianzar el cine como una posible industria no se ha hecho nada.

Provienes del mundo de la Informática, campo al que te dedicaste unos cuantos años. ¿Cómo acaba uno dando el paso de dedicarse al cine, y encima en plena crisis?

Básicamente, son dos factores. Uno, la evolución natural de cualquier persona, que hace que empieces desarrollando una actividad y te das cuenta de que no es lo que te gustaría hacer el resto de tu vida, cuando ya tienes una madurez emocional y profesional, y quieres intentar otra cosa. Y por otro lado, analizando el mercado, vi que había sitio para montar en Almería una empresa de producción de cine, así que ¿por qué no lo iba a intentar?

¿Tienes algún proyecto pendiente para cuando termines con lo que estás ahora?

Lo tengo, pero no me gusta decir lo que estoy preparando, porque si luego se cae, no quiero que parezca que soy un vacilón o un sobrao… Prefiero, conforme vayan saliendo, ir revelándolos. Pero son dos largometrajes. He dejado ya el corto.

¿Aquí en Almería?

Uno, sí. El otro, no lo sé.

¿Te animarás algún día a dirigir?

Hay cosas que me gustaría escribir, pero es que no tengo tiempo. Además,  son ideas que tenía cuando hacía cortos y no sé si de ahí saldría un largo. Igual nunca se hace.

¿Con qué directores o actores te gustaría trabajar en un futuro?

No me planteo el futuro a largo plazo. Igual que a esto llegué casi por casualidad, no sé dónde estaré dentro de tres años. Me gustaría seguir produciendo películas, pero no descarto en absoluto irme a montar una productora en el extranjero. Aunque viniera a rodar a España, siendo una productora extranjera tendría más facilidades que siendo española.

¿Y eso por qué?

Por cómo está estructurada la protección fiscal en España, tienen más ventajas las películas extranjeras que las españolas.