No se trata de un cartel al uso, presidido por las imágenes titulares de una hermandad, sino que apuesta por la simbología como elemento central para representar la espera de una cofradía y de los vecinos para ver las procesiones después de dos años sin haberse podido realizar.
“Representa la calma que tenemos hasta el momento en el que aparecen las imágenes, las experiencias vividas y los recuerdos que alberga nuestra memoria recordando a esas personas que ya no están. La cruz de guía es el principio, unos comienzos que vamos a tener esta Semana Santa, al retomar las calles nuestras cofradías y también las nuevas que se incorporan”, explica Torrecillas.
Junto a la cruz de guía, emblema básico y signo de mayor identidad de la fe, se ubican dos faroles que iluminarán su transcurrir por las calles de Tabernas, tres elementos que están portados por penitentes que representan a todas las personas que participan en los cortejos.
“Los dejo sin colorear para que todos los cofrades se sientan identificados en una ubicación que es el centro neurálgico de nuestra Semana Santa, el cruce de la avenida de las Angustias con la Plaza del Pueblo donde tienen lugar momentos entrañables como el Encuentro”, añade el diseñador.













