Ibáñez ha hecho historia al convertirse en la primera alcaldesa del municipio de El Ejido, donde ha señalado que entiende el servicio público “con altura de miras y generosidad, en todos y cada uno de los niveles de la Administración, sin personalismos y desde el trabajo en equipo”.
Durante su intervención, Julia Ibáñez ha hecho una mención especial para Francisco Góngora a quien ha expresado “mi más amplia y profunda gratitud, por su buen hacer como primer edil, por su talante como político y como persona en los tiempos difíciles que le tocó vivir, y por los innumerables y acertados servicios prestados a lo largo de tantos años de Alcaldía”.
“Le deseamos, hablo en nombre de todos los presentes, y muy especialmente en el de mis compañeros de gobierno y en el mío propio, el mayor de los éxitos en la importante responsabilidad que ahora asume al servicio de la Comunidad Autónoma y de toda la provincia de Almería”, ha dicho. “Estamos convencidos de que sus logros serán los de todos y cada uno de nosotros”, ha añadido.
Además de por el delegado del Gobierno de Andalucía, Francisco Góngora, y los concejales del equipo de Gobierno, Julia Ibáñez se ha visto también hoy arropada en este acto por el consejero de Agricultura, Ramón Fernández-Pacheco; la consejera de Desarrollo Educativo, María del Carmen Castillo; la europarlamentaria, Carmen Crespo; el presidente de la Diputación, José Antonio García Alcaina; el secretario general del PP, Antonio Repullo; el intendente jefe de la Policía Local, Marco Muñoz; la directora del Instituto Andaluz de la Mujer, Rosalía Espinosa; la embajadora honorífica de la ciudad, Lola Gómez; el director del Hospital de Poniente, Pedro Acosta; parlamentarios andaluces; senadores y diputados nacionales; el subdelegado del Gobierno; los alcaldes de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, Berja, José Carlos Lupión, Dalías, Francisco Lirola, Enix, Álvaro Izquierdo y Balanegra, Nuria Rodríguez y concejales de otros municipios cercanos como Almería; presidentes de juntas locales; párrocos del municipio; representantes del tejido económico, cultural, deportivo, agrícola, comercial, asociativo, educativo y social del municipio; además de representantes de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad.
Previamente a ser investida como alcaldesa, Ibáñez presentaba su candidatura a la Alcaldía con el objetivo “de constituir un mandato que, si me depositan su confianza, asumiré con absoluta seriedad, sentido del deber y vocación de servicio, en particular para con todo el pueblo de El Ejido, su Ayuntamiento, sus trabajadores y el conjunto de la sociedad civil”.
“Por ello extiendo mi mano, desde este primer instante, a toda la Corporación: al gobierno y a la oposición. Los retos de futuro de El Ejido exceden cualquier legítima diferencia partidista que pudiéramos tener y exigen la mayor cohesión institucional posible para su consecución, por todos y para todos”
Una labor que, a partir del diálogo, “somos plenamente conscientes, mis compañeros y yo, de lo que implica gobernar El Ejido: gobernar para cerca de cien mil vecinos, una población que en los meses estivales supera ampliamente las doscientas mil personas; administrar en definitiva uno de los principales motores económicos de toda la provincia de Almería y de Andalucía”.
“Este es un logro edificado por generaciones de mujeres y hombres que trabajaron con sacrificio y mucho esfuerzo, a comienzos del siglo pasado, transformando un territorio en la mayor concentración de agricultura intensiva de Europa”.
También ha tenido unas palabras para “la labor de los presidentes de nuestras juntas locales. Su compromiso y su trabajo diario los convierten en una parte esencial de este Ayuntamiento. Su labor es imprescindible para seguir construyendo el mejor El Ejido”.
Compromiso, cercanía y lealtad
Julia Ibáñez ha resaltado que “trabajaremos sin improvisaciones, desde la planificación permanente, maximizando objetivos y proponiéndonos alcanzar cada logro que nos marquemos”.
“Les aseguro que seremos cercanos y humildes con nuestros vecinos y, a la vez, ambiciosos para con El Ejido: el trabajo en equipo, la constancia y el sacrificio serán la fórmula que nos dé resultados”.
“Nuestro Ayuntamiento se encuentra hoy en una situación económica mejor que cuando llegamos al gobierno”.
“El mejor aval de una gestión son sus resultados. Y el resultado más elocuente de estos años es que hemos pasado de un Ayuntamiento asfixiado por una deuda de 428 millones de euros a otro que hoy ha reducido esa carga en un 80% menos de deuda. Un cambio histórico que ha devuelto estabilidad, credibilidad y capacidad de inversión a nuestra institución”.
“Seguiremos llevando a cabo esa gestión financiera responsable, rigurosa y ambiciosa. Hoy tenemos un Ayuntamiento con unas cuentas saneadas, capaz de generar confianza, aprovechar cada oportunidad de financiación y seguir invirtiendo en aquello que mejora la vida de nuestros vecinos”.
“El haber saneado nuestras cuentas nos da la capacidad de destinar recursos a nuevas inversiones y así afrontar y ganar el futuro con las garantías necesarias. Los proyectos que este municipio demanda pueden ser, gracias a ello, propuestas completamente ilusionantes y realizables”.
Uno de los mejores ejemplos es el Plan de Actuación Integrado, cofinanciado con FEDER, con el que rehabilitarán barrios, regenerarán zonas urbanas y modernizarán calles, plazas y edificios públicos, dentro del marco más amplio que ofrece la Agenda Urbana de El Ejido y sus dieciséis líneas de actuación.
“Esto forma parte de nuestro ADN político: convertir la solidez financiera recuperada en instrumento al servicio de quien apuesta por este territorio. Queremos que El Ejido sea un municipio en el que emprender, invertir y generar empleo resulte ventajoso”.
Economía y propuestas
“Si hay un reto que define nuestro presente y nuestro futuro, ese es seguir fortaleciendo nuestra agricultura”. “Ella ha escrito la historia de éxito de El Ejido: en apenas unas décadas ha generado prosperidad, ha atraído a decenas de miles de personas en busca de oportunidades y continúa siendo el corazón económico y social de nuestro municipio”.
“Una agricultura fuerte, competitiva, referente mundial en innovación, investigación, tecnología y sostenibilidad”.
“Un modelo que se apoya en una potente industria auxiliar, importantes centros de investigación, un sector comercializador con décadas de experiencia y una red de transporte y logística capaz de suministrar nuestros productos a los principales mercados europeos”. “Fomentaremos, facilitaremos, impulsaremos la atracción de inversiones en la industria auxiliar, la investigación, la innovación tecnológica, y el desarrollo genético de semillas, para consolidar nuestro municipio como centro neurálgico de la innovación en la agricultura intensiva a nivel internacional, generando así más empleo cualificado y de calidad”.
Un sector que afronta una realidad que trasciende las competencias municipales: terceros países pretenden imitar el modelo sin respetar las reglas básicas, incurriendo en competencia desleal e introduciendo sus producciones en los mercados europeos sin cumplir la legalidad ni las cláusulas de reciprocidad normativa.
“Es una batalla que vamos a seguir dando, con el mismo rigor con que debemos defender la rentabilidad de nuestras familias agricultoras, que no puede seguir erosionándose por el encarecimiento sostenido de fertilizantes, combustibles, plásticos y otros costes añadidos”. “El agua seguirá siendo uno de los grandes ejes de esta etapa”.
En el transcurso del acto ha propuesto que “coordinaremos con las administraciones competentes las actuaciones en materia de ciclo integral del agua y tratamientos terciarios, impulsando infraestructuras que combinen agua desalada y reutilización de aguas residuales depuradas junto a la modernización de los sistemas de riego”.
“Reclamaremos, a su vez, una mayor implicación del Gobierno de la Nación en la desalación, y vigilaremos que la capacidad de la red eléctrica no se convierta en obstáculo para este proceso”.
“Defenderemos, además, mecanismos ágiles de ayudas e indemnizaciones directas cuando algún episodio dañe las estructuras productivas y las cosechas: si somos contribuyentes netos de forma estable y permanente a la sociedad, es de justicia que se nos trate así cuando lo necesitemos”.
“La modernización de infraestructuras, el cuidado de los caminos rurales y el impulso al relevo generacional seguirán siendo parte esencial de nuestra política agraria, en coordinación con la Diputación Provincial y la Consejería de Agricultura, junto con la sostenibilidad ambiental, la gestión de los residuos, su reciclaje integrado, el control biológico y la digitalización del sector a través de la Agricultura 4.0”.
“La agricultura es y seguirá siendo el motor de El Ejido. Pero también tendremos la responsabilidad de preparar nuestro municipio para los desafíos del futuro, diversificando nuestra economía y abriendo nuevas oportunidades de crecimiento”.
En otra línea, ha destacado que “impulsaremos un turismo sostenible y de calidad, poniendo en valor nuestro litoral, nuestros espacios naturales, nuestro rico patrimonio, nuestra cultura, el deporte y nuestra gastronomía”.
“Pero el crecimiento de El Ejido no depende solo de nuestros sectores productivos, depende también de la manera en que las administraciones sepamos acompañarlos, facilitar su desarrollo y generar un entorno favorable para la inversión, el empleo y el emprendimiento”.
“Ese esfuerzo debe volcarse, de manera singular, sobre nuestros jóvenes, solicitando la colaboración de la administración autonómica para facilitar el acceso a la vivienda para quienes inician su vida adulta en este municipio”.
“Y nuestra vocación seguirá marcada por la mejora de las infraestructuras educativas, culturales, sociales y sanitarias. Nuestra obligación será impulsarlas y defenderlas, acompañándolas de políticas de gestión social, humana y presupuestaria”.
“Todo esto tenemos la obligación de hacerlo desde y para la cohesión social”.
“Por eso, seguiremos poniendo a las personas en el centro de nuestra acción de gobierno: a nuestros mayores, a las familias, a los jóvenes, tejido asociativo, a quienes más apoyo necesitan y a todos los colectivos que hacen de El Ejido un municipio más igualitario, más inclusivo, solidario y lleno de oportunidades”.
“Somos, y debemos seguir siendo, un municipio de acogida que ha multiplicado su población más de un centenar de veces desde comienzos del siglo pasado gracias a la llegada de personas procedentes de toda España y de numerosas regiones del mundo, y esa diversidad constituye una riqueza incuestionable”.
“Ahora bien, dicha riqueza únicamente resulta sostenible si se edifica sobre una identidad común, sobre nuestras raíces, sobre un sentido de pertenencia compartido, y sobre una integración efectiva y ordenada, nunca improvisada”.
“La elevada presión migratoria que soporta este municipio es real, y por eso seguiremos exigiendo a las administraciones competentes una migración legal, ordenada y vinculada al empleo, única vía para que la integración funcione y la convivencia no se resienta”.
“La integración solo puede construirse desde el cumplimiento de la ley, el acceso al empleo, la seguridad, unos servicios públicos suficientes y el compromiso compartido con la convivencia y el respeto a nuestras normas comunes”.
“La seguridad será fundamental en nuestra acción de gobierno, seguiremos potenciando nuestra policía local, cuerpo ejemplar y comprometido, con más recursos y medios, con más y mejor coordinación con Guardia Civil y Policía Nacional, porque la tranquilidad ciudadana es condición necesaria de cualquier proyecto de gobierno”.
Un municipio que hacemos entre todos
“Porque una sociedad se sostiene también sobre lo que la identifica, seguiremos defendiendo con firmeza nuestras tradiciones, nuestras fiestas y la identidad ejidense: un patrimonio que es, en sí mismo, resultado de la confluencia entre quienes llegaron y el pasado que aquí encontraron, y que respalda una actividad cultural viva, en constante manifestación”.
Ha comprometido su labor de alcaldesa a seguir avanzando con las asociaciones vecinales, las entidades sociales, las Juntas locales y cuantos ejidenses quieran aportar. “No solicito su confianza para la mera gestión del día a día: la solicito para edificar, junto a ustedes y junto a cada vecino de este municipio El Ejido del futuro”.
Ibáñez ha concluido que “este municipio ha demostrado, en poco más de un siglo, su capacidad para transformar un territorio. Ese mismo espíritu de superación es el que pretendo imprimir a mi trabajo, para convertir los retos aquí expuestos en la próxima gran etapa de El Ejido y evitar errores que lastren nuestro futuro”.














