Sorbas ha sido villa señorial. No hace demasiado tiempo que estas tierras pertenecieron al Marqués del Carpio y al Duque de Alba (aún se mantienen en pie sus casas). Algunos de los edificios más significativos del casco histórico nos recuerdan la grandeza de aquella época.
La iglesia de Santa María, del siglo XVI, fue construida sobre una antigua mezquita. De allí salen las vistosas procesiones que protagonizan la Semana Santa de Sorbas.
También son de interés las fiestas patronales de San Roque y San Roquillo, muy famosas por el lanzamiento de roscos de pan desde los balcones al paso del Santo.
Pero Sorbas tiene otros muchos atractivos que la convierten en un referente para el turismo de interior, comenzando por la propia ubicación sobre el meandro de un primitivo río, el Río Aguas, que es el responsable de la planicie donde se asienta el pueblo de Sorbas.
La erosión que ha producido a lo largo de miles de años y el posterior abandono de su curso inicial, ha configurado este original asentamiento. La adaptación a esta peculiar orografía hace que una de sus más peculiares características sean sus casas colgantes o suspendidas sobre el barranco que lo circunda como una muralla natural, y que los lugareños conocen como “El Afa”. Sorbas esta encaramado en un pequeño montículo de apenas 40 metros de alto, lo que ha proporcionado numerosos miradores; el más conocido es el del Porche, aunque también están el de la Torreta, el del Puntal, el del Castillo… o el de las Cruces, de reciente acondicionamiento. Sorbas es un auténtico museo geológico al aire libre, hace unos cinco millones de años el mar llegaba hasta Sorbas. La impronta y evolución de las distintas fases climáticas se aprecian perfectamente en los alrededores. Los importantes hallazgos fósiles y geológicos propiciaron la apertura de un Museo en el centro de la barriada de Cariatiz, situado en la falda de un importante arrecife fosilizado de coral.
Los cientos de cuevas naturales que conforman el Karst en Yesos de Sorbas son sin duda uno de los tesoros únicos de nuestra provincia. Oculto bajo un yermo y árido paisaje, se esconde una de las bellezas naturales más impresionantes de Andalucía; Protegido desde 1989 como paraje natural. Ocupa una extensión total de 2.375 Has, pertenecientes íntegramente al municipio de Sorbas. En este paisaje subterráneo podemos encontrar gran cantidad de formaciones de yeso, estalactitas, estalagmitas, columnas y coraloides. Acceder a estas cuevas a través de espectaculares galerías repletas de cristales de yeso es una de las experiencias que no debemos dejar pasar. Expertos guías nos suministran el equipo necesario para la actividad y nos introducen en las cuevas de yeso más importantes de toda Europa.
No hay que olvidar el recorrido de sus bellas y numerosas barriadas, para las que se han trazado unas interesantes rutas, cabe destacar el sendero de la Mora que recorre gran parte de ellas.
Las actividades se complementan con una oferta de restauración de calidad, tanto en restaurantes como en bares, donde degustar los variados platos típicos.
ARRESANÍA MÁGICAEn Sorbas hay dos talleres de artesanía. Alfarería Juan Simón es familia artesana desde hace generaciones, dedicada al arte del barro, que continua la labor en un pueblo de larga tradición alfarera. Su impronta motivó un barrio entero, Las Alfarerías, donde aún se mantiene como un tesoro un antiguo horno de origen árabe.
El Centro Artesano de las Pitas, dirigido por Tim Bernhardt (Artesano del Desierto), está especializado en la creación y venta de instrumentos musicales y decoración. Utiliza exclusivamente la madera de agave (pita), fusiona la artesanía tradicional con un respeto profundo por el medio ambiente, ofreciendo productos únicos y de gran calidad elaborados en el Paraje Natural Karst en Yesos de Sorbas. Ambos tienen la distinción de Punto de Interés Artesanal reconocido por la Junta de Andalucía.









