Hay que recordar, que los productores de almendra vienen de dos campañas muy difíciles en cuanto a producción, por lo que la necesidad de obtener una buena cosecha en esta campaña se acentuaba más que nunca. Por todos es conocido, que el gran enemigo de la almendra en nuestra provincia son los descensos prolongados de las temperaturas. En este caso, a principios del mes de abril muchas zonas del norte de la provincia llegaron a los -5 Cº, esto afectó sobre todo a las plantaciones que se encuentran ubicadas en las partes más hondas.
Otro factor que en este caso ha afectado prácticamente a todo el país ha sido la prolongada sequía que hemos sufrido durante este año. Las inexistentes precipitaciones desde que comenzara 2023 hasta finales de mayo mermaron la capacidad productiva de los almendros. Si es cierto que la floración se desarrolló sin incidencias climáticas, pero la falta de agua causó el aborto de la flor en las zonas más secas donde hoy se pueden observar deformaciones en los frutos en los casos más severos.
Igualmente, en ASAJA-Almería preocupan las cotizaciones a la baja del precio de la almendra. Concretamente la pasada semana, las lonjas marcan 5,90 €/kg la común ecológica, un 25% menos que el año pasado y 3,39 €/kg la convencional, un 9% por debajo. Hay que recordar, que Almería es el principal productor de almendra ecológica y por ello la principal zona afectada por su bajo precio.
“En otras campañas, los buenos precios de la almendra han compensado la falta de producción, pero como no mejore la situación, será un año muy difícil para este sector”, señala Miguel Ángel Serrano, secretario técnico de ASAJA Almería.














