El sector pesquero de arrastre demuestra una vez más su firme compromiso con la sostenibilidad ambiental mediante la parada biológica que se lleva a cabo durante el mes de febrero, con una duración de cinco semanas, con el objetivo de proteger los periodos de reproducción de las principales especies y favorecer la regeneración de los recursos marinos.
Esta medida, esencial para el equilibrio del ecosistema, se suma a otras paradas obligatorias que los pescadores cumplen a lo largo del año en el marco del plan MEDWEST de gestión del esfuerzo pesquero. Estas actuaciones reflejan la responsabilidad y la implicación activa de los profesionales del mar en la conservación del medio marino y en la garantía de una pesca viable y sostenible a largo plazo.
Durante esta parada biológica se espera ayudar a especies como la merluza que están en pleno momento de desove o crecimiento larvario, o el salmonete cuyos adultos reproductores están en maduración gonadal. Este momento del año se consensua entre científicos, administración y sector pesquero buscando la regeneración del caladero.














