Su participación ha permitido trasladar al debate parlamentario las preocupaciones de los regantes del sureste y poner de relieve la necesidad de ofrecer un horizonte de estabilidad a quienes dependen del agua para mantener sus explotaciones.
Para FERAL, esta defensa compartida resulta fundamental para que las necesidades de Almería estén presentes en las decisiones sobre el futuro de los recursos hídricos.
Durante su intervención, Rubio ha advertido de que la avería del canal podría dificultar la llegada, antes de finalizar el año, de parte de los aproximadamente 70 hectómetros cúbicos pendientes para regadío. También ha reclamado mayores inversiones en conservación y mantenimiento.
Fernando Rubio ha expresado, además, su preocupación por las reducciones que supondrían las nuevas reglas de explotación y por sus consecuencias para las explotaciones agrícolas. En relación con la desalación, ha defendido su papel complementario y ha pedido acelerar las actuaciones pendientes, entre ellas la ampliación de Torrevieja y su conexión con los canales del trasvase.
Una cuestión estratégica para Almería
Desde la perspectiva de FERAL, el debate sobre el Tajo-Segura tiene una dimensión que trasciende la infraestructura. Hablar de garantía hídrica es hablar de la capacidad de los agricultores para planificar sus campañas, sostener sus inversiones y mantener la actividad económica y el empleo en su entorno.
La participación de Fernando Rubio refuerza la presencia del regadío almeriense en un foro donde se analiza una cuestión decisiva para su futuro no sólo de nuestra provincia sino de todo el Sureste español. Desde FERAL se ha insistido siempre en la seguridad hídrica como una de las prioridades del campo almeriense porque supone disponer de agua suficiente, con continuidad y a un coste asumible. Un objetivo que requiere planificación, cumplimiento de las inversiones y diálogo entre administraciones y regantes para ofrecer respuestas que permitan trabajar con certidumbre.









