Los representantes municipales tuvieron la ocasión de recibir explicaciones de los alumnos participantes, así como de comprobar el alto grado de conocimiento general que entre el alumnado se tiene de las políticas municipales en torno a la recogida selectiva, o el uso de los distintos tipos de contenedor. José Luis Llamas, concejal de Agenda Urbana, destacó “lo necesario que es promover este tipo de iniciativas educativas, a través de las que podemos proyectar entre nuestros niños y sus familias hábitos de comportamiento cívico y uso responsable de los recursos”. Por su parte, Susi Ibáñez Toro, delegada de Medio Ambiente y Salud, reiteró el compromiso de este Ayuntamiento en trabajar por la educación ambiental y promover proyectos de concienciación respecto al reciclaje desde las aulas, “tal como ya se está haciendo con iniciativas como “Basuraleza” y “Verano y Horeca”, que actualmente se encuentran en desarrollo”.
Un sistema de gestión basado en la recogida selectiva
El municipio de Roquetas de Mar mantiene una importante apuesta por la recogida selectiva, como uno de los pilares básicos de su sistema de gestión de residuos. A su vez, este sistema se plantea en torno a diferentes fracciones o ámbitos de acción, que serían los siguientes: el residuo sólido urbano, cuya recogida se efectúa a través de contenedores ordinarios (grises), residuos de vidrío, destinados a los contenedores verdes, envases ligeros, para los que se disponen los contenedores amarillos, el aceite usado, destinado al contenedor naranja, el papel y cartón, a cuya gestión se destinan los contendedores azules, y los residuos vegetales y de poda, para cuya retirada se disponen contenedores blancos. También existe un sistema gestión de enseres y “trastos viejos”, que programa sus recogidas en los días 10, 20 y 30 de cada mes, y un servicio de recogida de residuos textiles, ropa y calzado, a través de los contenedores de color rojo instalados por la entidad Cáritas.
Los residuos sólidos urbanos y enseres, se procesan en la planta de transferencia para almacenamiento temporal. El vidrío es trasladado a planta, y una vez allí valorizado para su recuperación. Restos de Papel y el cartón son también procesados en planta de recuperación, para su valorización. Los aceites se envían a la planta de recuperación para su valorización. Por su parte, los restos de poda y residuos vegetales son trasladados a la planta de tratamiento, donde son transformados en material de compostaje. En este sentido, cabe recordar que el municipio de Roquetas de Mar cuenta con dos servicios de punto limpio móvil, junto a una importante red de puntos de recogida selectiva con instalaciones de contenedores de diferentes tipos. El Ayuntamiento y el Servicio municipal de Limpieza ultiman asimismo la puesta en marcha del primer punto limpio fijo del Municipio.
Decenas de miles de toneladas gestionadas
De acuerdo con los últimos datos obtenidos, correspondientes a la gestión de residuos y recogida selectiva del municipio durante el ejercicio 2020, se desprende que continúa la tendencia al alza en cuanto a cantidades y proporción de material procesado, a a la vez que se consolida el sistema planteado en fracciones. En este sentido, si tomamos como referencia los datos de 2020, cada roquetero estaría generando una media de 1,30 kilos diarios de residuos, y el volumen de residuos recogido y procesado en el municipio de Roquetas de Mar ha ascendido, en total, a 47.797 toneladas métricas, más de 47 millones de kilos.
La tipología mayoritaria de servicio ha sido la retirada y tratamiento de residuos sólidos urbanos, con un contable de 39.385 toneladas de material recogido y procesado. El procesamiento de restos vegetales y de poda ha movilizado más de 3.500 toneladas de materiales. En cuanto a enseres domésticos, han sido 1.619 las toneladas de volumen de procesamiento. Las fracciones papel y cartón, vidrio y envases han generado cantidades de material movilizado de 1.220, 1020 y 1.013 toneladas respectivamente. Otras cantidades reseñables son las 18 toneladas de aceites usados retiradas, o el volumen superior a dos toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).















