La jornada, inaugurada por el alcalde de Chirivel, José Torregrosa, y la presidenta de AlVelAl, Santiaga Sánchez, puso de manifiesto la necesidad de situar la salud del suelo en el centro de las políticas agrarias y de las estrategias de desarrollo rural, apostando por un modelo productivo capaz de restaurar los ecosistemas, mejorar la rentabilidad de las explotaciones y reforzar la resiliencia de los territorios frente a retos como la desertificación o la escasez de agua.
Uno de los ejes del encuentro fue la importancia de avanzar desde el conocimiento científico hacia soluciones prácticas para agricultores y empresas. En este sentido, director técnico de agricultura regenerativa de AlVelAl, Miguel Ángel Gómez, defendió que la agricultura regenerativa supone un cambio de modelo basado en la recuperación de la vida del suelo y en la participación activa de quienes trabajan la tierra. "Ningún suelo agrícola está completamente muerto; siempre existe vida que podemos ayudar a recuperar."
Asimismo, subrayó que la transición hacia sistemas agrícolas más regenerativos debe apoyarse en la evidencia científica y construirse junto a los agricultores, adaptando las soluciones a las características de cada territorio, espíritu del proyecto GOV4All, en el que participa la entidad.
Por su parte, Juan Manuel Jurado, investigador de la Universidad de Jaén y responsable del Living Lab Andaluz del proyecto europeo LivingSoiLL, presentó las herramientas que se están desarrollando para evaluar la salud del suelo mediante sensores, drones e inteligencia artificial, con el objetivo de transformar los datos en información útil para la toma de decisiones en las explotaciones agrarias. "La financiación tiene que invertirse en soluciones y en validar esas soluciones sobre las fincas."
La segunda parte de la jornada reunió a representantes de distintos eslabones de la cadena agroalimentaria en una mesa redonda moderada por Miguel Ángel Gómez, con la participación de Manuel Montijano (Sm4rtS), Cristóbal Aránega (Crisara), Pablo Salustiano García (La Almendrehesa), Antonio Romero (Hábitat AOVE), Francisco García (Bodegas Palomillo) y José Eugenio Gutiérrez (Olivares Vivos).
El debate puso de relieve que la agricultura regenerativa no puede limitarse a las prácticas agrícolas, sino que debe trasladarse a toda la cadena de valor, desde la producción hasta la transformación, la comercialización y la comunicación con el consumidor. Los participantes coincidieron en la necesidad de diferenciar los productos por su valor ambiental y social, reforzar la colaboración entre empresas y agricultores, generar conocimiento científico que respalde los beneficios de estos modelos productivos y avanzar hacia una comunicación capaz de trasladar al mercado el impacto positivo de la regeneración del territorio.
En este sentido, una de las reflexiones que mejor resumió el espíritu del debate fue la del empresario Cristóbal Aránega, quien afirmó: "Hay dos caminos: vender mercancía o vender marca. Aquí no podemos competir por mercancía; tenemos que competir por valor."
En la misma línea, Pablo Salustiano García, director gerente de La Almendrehesa, destacó que el interés del mercado por los productos vinculados a modelos agrícolas sostenibles continúa creciendo, aunque advirtió de la necesidad de seguir trabajando en eficiencia, colaboración y generación de datos que aporten confianza a consumidores y compradores.
La jornada concluyó reafirmando el papel del territorio AlVelAl como un laboratorio vivo para la innovación en agricultura regenerativa, donde proyectos europeos como GOV4ALL, la investigación científica, el compromiso de agricultores y empresas y la colaboración entre entidades están permitiendo desarrollar soluciones adaptadas a los retos del sureste peninsular.
Con iniciativas como esta, AlVelAl continúa consolidando su posición como referente en restauración de paisajes y agricultura regenerativa, impulsando un modelo que entiende la salud del suelo como la base para garantizar alimentos de calidad, conservar la biodiversidad, fortalecer la economía rural y construir territorios más resilientes frente a los desafíos ambientales del futuro.















