El elemento central fue el encinar maduro, considerado el de mayor altitud de Europa: alrededor de 300 hectáreas entre los 1.400 y los 1.800 metros. Sus ejemplares alcanzan un porte y unas dimensiones sin parangón en Europa a esa altitud. Recorrerlo permite apreciar la singularidad de sus árboles y de los paisajes que conforman.
Esta edición tuvo como foco los arbustos silvestres. Durante la ruta se identificaron el endrino andaluz o de Sierra Nevada (Prunus ramburii) Boiss., endemismo de las altas sierras Béticas, y el mostajo (Sorbus aria), de distribución más septentrional y presencia poco habitual en el sur peninsular. Estos senderos, que celebramos cada año, dinamizan y ponen en valor la naturaleza del medio rural y sensibilizan sobre la conservación de la naturaleza y la biodiversidad, así como sobre retos como el cambio climático.
Las aportaciones de las 29 personas participantes reunieron 580 euros, que se destinarán a la ONG Serbal para sus campañas de restauración de la biodiversidad en Almería y a Cruz Roja Española para sus labores de emergencia y ayuda humanitaria. La jornada concluyó con una comida compartida.
ArteSOSlidario agradece el apoyo de Rolling Almería, Marisa Torcuato Dieta-Salud Nutrición y el Ayuntamiento de Abrucena.










